Historia del pensamiento musical

Ejercicios

Modelo de ejercicio para el primer tema

El ejercicio sobre el primer tema («El pensamiento musical en la Antigüedad») consistirá en un comentario de texto guiado sobre un texto no comentado en clase de un autor de la Antigüedad. Será un ejercicio similar al siguiente, que debe utilizarse como preparación.

Ejercicio del tema 2

El ejercicio consiste en elaborar un comentario de texto libre sobre uno solo de los dos textos siguientes. El comentario deberá centrarse principalmente en estos dos aspectos:

  • Explicación detallada de los contenidos del texto.

  • Relación de esos contenidos con el pensamiento musical antiguo y medieval.

La extensión del ejercicio debe estar entre una y dos páginas, y en todo caso no superar las tres páginas. Para su elaboración debe consultarse previamente el esquema sobre el comentario de texto que aparece en esta misma página, en la sección «Material didáctico». El baremo de calificación será el siguiente:

  • Comprensión del texto: 3 puntos.

  • Explicación adecuada de los contenidos: 3 puntos.

  • Relación con otros autores y épocas: 3 puntos.

  • Corrección lingüística: 1 punto.

El ejercicio debe entregarse como muy tarde el 12 de diciembre.

Podrá enviarse por correo electrónico a hpm6@franciscocallejo.es o entregarse en mano en horario de clase.

Texto 1: Jacobo de Lieja, Speculum musicae (s. XIV)

Según Boecio, la música se divide en mundana, humana e instrumental o sonora, tratando las tres de las cosas naturales.

Pero la mundana concierne a los cuerpos simples, tanto incorruptos como corruptos, como los cuerpos celestes, los elementos y las cosas relacionadas con ellos, y, por lo tanto, se ocupa del macrocosmos.

La humana, por su parte, concierne al microcosmos, es decir, al hombre, que es de todos los seres compuestos el más noble, perfecto y maravilloso en su unión de la forma con la materia, en la medida en que es mezcla de algo incorruptible con algo corruptible. Pues el alma humana tiene una existencia incorruptible, es decir, que no puede ser aniquilada, ya que el alma del hombre fue creada por Dios. En otra parte se dice: «Y no temáis a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma». Esta alma humana, por lo tanto, al existir de forma incorruptible, ya que no ha sido producida por el poder de la materia, sino creada según la imagen de Dios, es la más perfecta de todas las formas que están unidas a la materia y a un cuerpo corruptible. La música humana, por tanto, consiste en esta maravillosa unión en la que existe una maravillosa conexión y una maravillosa concordia de las partes así unidas, es decir, del alma y el cuerpo.

La música instrumental, sin embargo, atañe a los sonidos que revelan la materia en consonancias musicales sensibles y que se expresan mediante instrumentos artificiales y naturales.

Pero parece que es posible añadir a estas formas de música otra más: la que podemos llamar celestial o divina. Ésta se refiere a las cosas separadas del movimiento y de la materia sensible, de acuerdo tanto con la existencia como con el intelecto: es decir, cosas trascendentes, pertenecientes al conocimiento metafísico o divino, del que se ha dicho algo en el «Elogio de la música». Y ahora debemos hablar más detenidamente de esta primera, y luego de los otros tipos de música.

Texto 2: Gil de Zamora, Ars musica (hacia 1300)

El arte musical presenta muchas clases o modos. Hay una música mundana, otra humana, otra celestial y otra instrumental o artificial.

[...] Se expone ahora a nuestra consideración la instrumental, que utiliza instrumentos tanto artificiales como naturales. Guido d’Arezzo y Juan de Affligem, así como otros teóricos del arte musical, señalaron que el primer género de la música es el que utiliza instrumentos; el segundo el que tiene como instrumento el canto; el tercero el que juzga con la razón la acción de los instrumentos y los cantos. Pero Guido indica que los dos primeros modos están cojos, pues se apoyan en un solo pie, el del ejercicio o la práctica, pero les falta el pie de la razón y el entendimiento, aplicados a la música. Pues no debe llamarse músicos a los que son solo cantores, que se rigen solo por la costumbre y no por la razón, sino a los que se apoyan en el pie de la razón, según Boecio y Guido.

[...] El arte musical se basa en dos tipos de instrumentos, naturales y artificiales: naturales como la tráquea, la lengua, el paladar, los labios y los pulmones, que forman la voz humana; por lo cual dice Boecio que el sonido de los instrumentos naturales que contribuyen a la voz es apto para la melodía armoniosa gracias a la tensión y la distensión. Pero además debe señalarse que el sonido de los instrumentos naturales es doble, determinado e indeterminado: es determinado aquel en que se tiene en cuenta la diferencia y la disonancia; es indeterminado aquel en que no se considera la diferencia ni la disonancia, como en la risa, el llanto o el grito. Un instrumento artificial produce un sonido artificial, como sucede en las cítaras, órganos y vielas, y en otros instrumentos musicales que producen el sonido de modo artificial y no natural, como plantearemos más adelante. También se debe tener en cuenta que algunos instrumentos artificiales producen un sonido determinado, como la cítara y la viela; pero otros producen un sonido indeterminado, como los címbalos, los timbales y los sistros. [...] La música, propiamente, no admite sonidos indeterminados, sean artificiales o naturales.

Ejercicio del tema 3

El ejercicio correspondiente al tema 3 se realizará en clase durante la semana del 6 al 10 de febrero. Consistirá en el comentario conjunto de dos textos, uno del Renacimiento y otro anterior (antiguo o medieval). El objetivo del ejercicio es determinar la época a la que pertenece cada texto a partir de sus contenidos, explicándolos detalladamente y comparándolos entre sí y con otros textos vistos en clase. El baremo de calificación del ejercicio será el siguiente:

Para realizar el ejercicio se podrán utilizar los apuntes y materiales de clase.

Ejercicio del tema 4

El ejercicio consiste en el comentario de uno solo de los textos siguientes. Este comentario deberá centrarse en las ideas del texto que sean características del período al que corresponde, explicarlas en detalle y relacionarlas con lo que se ha estudiado hasta ahora durante el curso, tanto de etapas anteriores como de la propia etapa del texto. El baremo de calificación es este:

  • Comprensión de los textos: hasta 3 puntos.
  • Explicación detallada de los contenidos: hasta 3 puntos.
  • Relación con otros textos y autores: hasta 3 puntos.
  • Corrección en la expresión: hasta 1 punto.

El ejercicio debe entregarse como muy tarde el 31 de marzo.

Podrá enviarse por correo electrónico a hpm6@franciscocallejo.es o entregarse en mano en horario de clase.

Texto 1

Es necesario distinguir en el lenguaje las palabras de los tonos de la voz: aquellas se dirigen a la mente de los que escuchan para hacerles comprender las propias ideas, y estos van directamente al ánimo para imprimir en él los afectos correspondientes a las ideas. Y como las ideas y los afectos tienen un mismo origen en la imaginación, las palabras o las ideas sin los tonos conmueven indirectamente el ánimo; y los tonos sin las palabras excitan indirectamente las ideas. [...]

De la mencionada naturaleza del habla se deduce claramente que la Música es un verdadero lenguaje. En el canto de las palabras, la Música adorna a estas con variedad de tonos para causar en el ánimo una impresión mas viva. En la modulación sin palabras también se propone lo mismo, que es conmover el ánimo con los tonos de la voz, y por el natural encadenamiento de los afectos y de las ideas la Música suple a las palabras, especialmente en los objetos que causan una viva impresión en el ánimo: así un concierto de instrumentos puede representarnos una tempestad, un combate, un terremoto, una pasión de ira o de amor; e igualmente, como lo podría hacer un orador elocuente, nos enternece, nos anima, contrista y alegra. [...]

Por lo dicho se manifiesta el error de los Autores franceses, que para deducir la Música de la resonancia de las cuerdas, suponen que la melodía es casi efecto secundario de la armonía, o que el objeto primario de la Música es la armonía simultánea de Tercera y Quinta. Esto, como se ve, es un supuesto falso nacido de un principio también falso. El primer objeto de la Música es el mismo que el del habla, esto es, expresar con la voz los sentimientos y afectos del ánimo: por esto nos deleita el canto sin la armonía, con tal que exprese algún afecto. Por el contrario, el concierto de instrumentos mas armonioso que nada exprese o signifique, es una Música vana semejante a los delirios de un enfermo. Con mas razón debemos llamar objeto secundario de la Música a la armonía simultánea que se dirige precisamente a aumentar el placer de la melodía, y dar mas vigor a la expresión,

Texto 2

Debéis saber, pues, que es verdad que estoy escribiendo, pero forzado; pues el suceso que hace años me empujó a hacerlo fue de tal naturaleza que, sin darme cuenta de qué hacía, prometí al mundo lo que después hallé más allá de mis débiles fuerzas. Prometí, como digo, por impreso, dar a conocer a cierto Teórico de la prima pratica que en armonía había otra por considerar, desconocida para él, que nombré seconda; por la razón de que le plugo imprimir frente a uno de mis madrigales ciertos pasajes de su propia armonía fundada en los argumentos de la prima pratica, a saber, las reglas originarias, y que parecían una solfa escrita por un niño que apenas estuviese empezando a aprender nota por nota y sin conocimiento del arte de la melodía [...]

El título del libro será Melodia, ovvero seconda pratica musicale. Segunda (quiero decir) considerada con respecto a lo moderno, primera con respecto a lo antiguo; divido el libro en tres partes, correspondientes a las tres componentes de la Melodía. En la primera trato del habla, en la segunda de la armonía y en la tercera de lo que es rítmico. Soy de la opinión de que esto no resultará inaceptable para el mundo, pues descubrí por experiencia, cuando estaba a punto de escribir el Lamento de Ariadna, no hallando libro que me mostrase el camino natural a la imitación o aun que me revelase qué debiera ser un imitador, salvo Platón, y él de tan velada manera que con mis débiles ojos apenas discernía lo poco que tenía que mostrarme; experimenté, como digo, el gran esfuerzo que es preciso para hacer lo poco que hice por vía de imitación; y espero por lo tanto que no desplaceré, mas, pase lo que pase, en último recurso me agradará más poco elogio por esta manera nueva de escribir que mucho por la ordinaria; y vuelvo a pedir perdón por aventurarme por este otro curso.

Texto 3

La necesidad del temperamento no concierne solo a la música [...]

En realidad, ¿no es razonable pensar que la naturaleza, simple como es en sus leyes generales, podría tener un solo principio para tantas cosas que parecen estar relacionadas, suscitando en nosotros prácticamente las mismas sensaciones, como las artes destinadas a proporcionarnos la sensación de belleza?

[...] Si monsieur Newton, por ejemplo, hubiera conocido este principio, ¿habría elegido un sistema diatónico —un sistema de productos simples, y además lleno de errores— para compararlo con los colores? ¿No habría examinado de antemano si esos colores debían formar cada uno una base, un generador, y (formando grupos entre sí) una reunión armoniosa? ¿No habría elegido primero aquellos que pudieran ser comparados con las octavas y las quintas? Y tras reconocer la superioridad de estas quintas en armonía y sucesión, sin duda habría actuado en consecuencia.

Que nadie se equivoque. Las artes conocidas como «artes del gusto» tienen menos de arbitrario de lo que su nombre ha permitido suponer hasta ahora. Actualmente no puede dejarse de reconocer que se basan en principios: principios más ciertos e inmutables porque nos son dados por la naturaleza. El conocimiento de ellos ilumina el talento y gobierna la imaginación, mientras que su ignorancia, por el contrario, es una fuente de absurdo en los artistas mediocres, y de yerro en los hombres de genio.

Dejo a aquellas personas más generalmente versadas que yo en las diversas artes y ciencias que profundicen en este paralelismo. Me sentiré satisfecho si, al ofrecerles los frutos de sesenta años de práctica y meditación sobre mi arte en particular, los descubrimientos que he hecho pueden darles la posibilidad de generalizar su aplicación con certeza y utilidad para las demás ciencias y artes. No creo que nadie pueda oponer al principio que he descubierto y reconocido como la base de mi arte algún otro comparable en su carácter manifiesto, en su riqueza y en la superioridad que obtiene de la propia Naturaleza, como me gusta pensar que he demostrado.

Ejercicio del tema 5

El ejercicio consiste en la elaboración de un comentario sobre uno de los cinco textos que se incluyen en el tema correspondiente al Romanticismo. Se trata de un comentario libre, que incluya la explicación de los contenidos del texto y su contextualización histórica, relacionánolo adecuadamente con otras corrientes y autores. El baremo de calificación será el siguiente:

  • Comprensión de los contenidos del texto: 3 puntos
  • Explicación adecuada de los contenidos: 3 puntos
  • Relación con otros autores y corrientes: 3 puntos
  • Corrección en la expresión: 1 punto

El ejercicio debe entregarse como muy tarde el 26 de mayo.

Podrá enviarse por correo electrónico a hpm6@franciscocallejo.es o entregarse en mano en horario de clase.

Para facilitar la elaboración del trabajo, se incluyen a continuación algunas orientaciones para cada uno de los textos. Se debe tener en cuenta que estas orientaciones no son preguntas, sino solamente aclaraciones sobre el contenido de los textos o indicaciones sobre los puntos que deben tenerse en cuenta al realizar el comentario.

Hoffmann

  • El texto hace referencia al concepto romántico de genio; revisar en qué consiste este concepto y explicar adecuadamente su uso en el texto.
  • Comprender y explicar las diferencias que el autor plantea entre los tres grandes compositores clásicos.
  • Observar la retórica romántica del texto, por ejemplo «las palancas del terror, del escalofrío, del dolor», «el lejano y mágico mundo de los sonidos».
  • Observar también el léxico de tipo religioso o de sociedad secreta que aparece en el texto.
  • Buscar información sobre el «no tan feliz éxito» de Beethoven en la música vocal.
  • Comprender y explicar el concepto de música «pura».
  • Precisar el papel del intérprete en esta concepción de la música.

Schopenhauer

  • Ante todo, leer el apartado del tema dedicado a Schopenhauer y relacionar su contenido con las ideas del texto.
  • En el texto hay alusiones (sin nombrarlas) a varias de las teorías musicales antiguas; tratar de descubrirlas y comparar los puntos de vista.
  • La frase «estas no expresan más que sombras, aquella habla de realidad» puede explicarse en términos del idealismo platónico.
  • Comparar y explicar la posición de la música entre las artes en Schopenhauer y en Kant.

Hanslick

  • Ante todo, leer el apartado correspondiente al formalismo de Hanslick y relacionar su contenido con las ideas del texto.
  • Situar las ideas de Hanslick en relación con la historia del pensamiento musical en lo que respecta al «punto de vista tan firmemente arraigado respecto a la música y los sentimientos».
  • Explicar a qué se refiere con el «prejuicio convencional» al que alude en las líneas 3 y 8.
  • Leer atentamente las explicaciones de Hanslick sobre los cambios en la percepción de la música a lo largo del tiempo, que culminan con la frase «cualquier músico atento que viva lo suficiente encontrará metamorfosis similares». Tratar de ampliar lo que dice el texto con otras «metamorfosis» que se conozcan, bien por propia experiencia, bien por conocimiento de la historia de la música.
  • Comprender y explicar especialmente el contenido del último párrafo.

Wagner

  • Leer el apartado del tema que hace referencia a la confrontación entre wagnerianos y antiwagnerianos y relacionarlo con el texto.
  • Comprender y explicar la relación que Wagner establece entre el músico y el poeta.
  • Comparar el uso de la orquesta por parte de Wagner con el de los operistas italianos, buscando información sobre ello, y utilizar lo averiguado para explicar el texto.
  • Buscar información sobre el papel del coro en la tragedia griega y relacionarlo con lo que Wagner afirma sobre la orquesta.
  • Buscar información sobre la técnica wagneriana del leitmotiv y relacionarla con lo que el autor expone en este texto.

Nietzsche

  • Buscar información fiable sobre la relación entre Wagner y Nietzsche y tratar de relacionarla con el texto.
  • Comparar el uso de la orquesta en Wagner y en Bizet y relacionarlo con el texto.
  • Averiguar por qué el autor habla de «fatalismo» o de «acentos trágicos» en relación con la Carmen de Bizet, y tratar de relacionar esta idea con las ideas artísticas de Nietzsche y Wagner.
  • Comprender en qué consiste la «melodía infinita» y comparar los puntos de vista de Nietzsche y Wagner sobre esto.
  • Tratar de explicar por qué Nietzsche califica a Wagner de «maleducado».
  • Explicar qué puede querer decir el autor con la frase en francés «Il faut méditerraniser la musique» (Hay que mediterraneizar la música).